Las malas palabras no pueden abrirte una herida en la piel y dejar que te desangres.
Las malas palabras no existen, sólo son sonidos que, aunque horribles, no hacen nada por sí mismas.
Las malas palabras, las que hacen daño en el alma, no son más que aliento putrefacto.
Las malas palabras, las que hacen daño, no tienen la culpa.
Las palabras son hermosas, las palabras transmiten nuestro pensamiento al mundo, nuestro ser y nuestros sentimientientos; sin palabras, no somos nadie.
Debes pensar en la persona que, con sus afiladas palabras, te ha hecho sentir mal. Ella es tu enemiga. No culpes a las letras, no culpes a la lengua.
No le des vueltas a sus palabras, no recuerdes lo que dijo con rabia, porque no servirá de nada.
Las palabras pueden hundirte en lo más profundo o pueden sacarte una sonrisa; pero si hoy, o ayer, o dentro de dos años, las malas palabras de las malas personas te hacen sentir pesar en el corazón…
Sonríe, deja que pasen de largo. Porque las malas palabras no matan, no importan. Porque sabes que esa persona no merece llevarse tu felicidad por unos cuantos insultos o desprecios.
Sonríe, porque sabes que no tienen razón, nadie tiene razón con malas palabras.
O, simplemente, sonríe porque estás alegre, porque te sientes viva, ¡¡y ningún capullo puede hacer que te sientas como una mierda!!
¡Las malas palabras no son más que letras unidas!
*Lenguaje soez, porque yo hablo así xDxD






